Como profesor a cargo de los laboratorios de computación del colegio, me toca enfrentar situaciones que suelen escaparse de las manos, como que los alumnos o alumnas intenten ver sitios para mayores, se digan groserias por Internet a través del correo electrónico o por messenger. Y la pregunta que surge es qué hacer en estos casos.
Nuestra generación estaba acostumbrada a la prohibición, a la sanción y el castigo primero
antes de la información, la educación, la explicación o la mediación, por lo que es muy frecuente hacer lo más “fácil” primero: bloquear los sitios y el messenger, junto con castigarlos; pero resulta que siempre existe un camino para entrar o se crean otras distracciones o situaciones para no aprovechar de manera correcta su tiempo. ¿Y qué hacemos entonces?, ¡eduquemos!, que más vamos a hacer, expliquemos a nuestros hijos y alumnos la forma correcta de usar estos medios, y no me refiero a capacitar en los pasos a seguir para usar un computador, sino a cómo sacarle mayor provecho a esta herramienta pensando en los valores positivos que debemos enseñar como familia: a no herir, a no insultar primero y después escuchar.
Hace algunas semanas realicé una experiencia entre alumnos de séptimo año usando el Messenger como herramienta; el objetivo era escribir una historia realizando trabajo colaborativo entre 3 alumnos simultaneamente. ¿Qué paso?, al principio fue un caos ponerse de acuerdo en quien comenzaba a escribir y luego entre insultos y demases trataban de armar su historia. Muy pocos lo lograron y sin duda alguna fue la experiencia más escabrosa que hayan vivido con ese programa. Y eso que dijeron que era fácil. Todo esto sirvió para darse cuenta que les cuesta mucho no tratarse mal y seguramente se debe a que viven en un mundo violento, donde todos nos gritamos e insultamos en todas partes, por lo tanto pasa a ser cotidiano. Nuestro trabajo como educadores y padres consiste principalmente en formar y guiar el trabajo que realizan los niños en el computador en el colegio y en la casa especialmente, donde debemos preocuparnos de ver que hacen frente a esa pantalla.